Las 9 características de los vendedores de humo

vendedor de humoEn tu vida laboral, es probable que hayas conocido a dos tipos de personas: los profesionales y los vendedores de humo. Como sabes, las primeras se caracterizan por conocer su sector, estar en un proceso de aprendizaje continuo, saber hacer su trabajo y ejecutarlo ofreciendo un verdadero valor al cliente. Hay mejores y peores profesionales, pero este colectivo es trabajador y se centra en hacer la labor que le han encomendado en tiempo y forma. Por otro lado, están los vendedores de humo, los cuales forman una especie caracterizada por aparentar lo que no son. Por ello, son verdaderos profesionales del engaño.

Seguro que, en más de una ocasión, te has encontrado a uno de estos seres con un buen disfraz de profesional, lo que hace difícil identificarlos. Hoy quiero compartir contigo algunos rasgos de los vendedores de humo que se han cruzado en mi camino para que te sea más fácil reconocerlos cuando los tengas delante.

1. Cuida mucho su apariencia y los complementos que le acompañan.

Se guía por la creencia del “tanto tienes, tanto vales”. Trata de aparentar lo bien que le va y demostrar que pertenece a una clase social alta, incluso cuando ésta no sea la realidad. Es de los que en las reuniones suele dejar sobre la mesa la pluma de Montblanc y su iPhone, pero luego pone excusas para pagar el café que acaba de tomarse contigo. “Me he dejado la cartera” es su justificación favorita.

2. Busca siempre la forma de llamar tu atención.

Una de sus herramientas preferidas para hacerlo son las redes sociales. Se obsesiona con ver crecer su número de seguidores, ya que considera que su perfil resultará más interesante a los demás cuanto mayor sea su cifra de seguidores. Por ello, en Twitter, utiliza la táctica de seguir a decenas y cientos de cuentas a diario con la esperanza de que le sigan de vuelta en 24h. Si no consiguen de ti el tan ansiado follow back, te darán unfollow.

3. Te ofrece algún regalo o descuento de entrada, sin pedírselo.

Así es como intenta captar a sus primeros clientes. Sabe que no puede competir con los profesionales consolidados del sector porque ni es conocido, ni tiene referencias, ni ha demostrado ser competente en ese trabajo, así que se apoya en una estrategia de precios bajos o de “prueba gratis” como reclamo.

4. Aprovechará la mínima ocasión para hablarte de “su equipo”, aunque en realidad trabaje solo.

Recuerda que el vendedor de humo necesita aparentar y, para ello, buscará una red de colaboradores a los que utilizará para llevar a reuniones y eventos de networking para demostrar que tiene subordinados. Sin embargo, la realidad es que esa gente no cobra por esta colaboración y puede vivir engañada durante meses con la eterna promesa de ser contratada o remunerada en un futuro.

5. Su verdadera motivación es el dinero.

La palabra “pasta” y otros sinónimos de dinero son muy frecuentes en su vocabulario. En realidad, no se preocupa por el servicio que presta y busca las fórmulas para que el trabajo sea realizado con el mínimo esfuerzo porque realmente “no siente ni vive” ese trabajo.

6. Hace publicidad de sí mismo siempre que puede.

Busca contactos de periodistas y de medios de comunicación con el fin de que le hagan entrevistas para hablar sobre lo que hace o dar su opinión como experto. Promociona con frecuencia el trabajo que ha realizado para mini pymes con el afán de acercarse a potenciales clientes que le puedan proporcionar grandes beneficios.

7. No da la cara cuando hay quejas del servicio realizado. 

Cuando quieres saber qué titulación tiene y qué clientes le avalan, te responderá con una historia interminable, en la que hablará de todo menos de lo que te interesa que te cuente. Sabe que si es interrogado puede ser descubierto, así que evitará responder a la primera pregunta comprometida que le hagas para evitar que sigas indagando en el tema.

8. Baja calidad de su trabajo.

Sin una formación y trayectoria profesional sólidas, difícilmente podrá ofrecer un servicio que esté a la altura de lo que se espera de un profesional altamente cualificado. Su trabajo suele carecer de originalidad, ya que el vendedor de humo es amante del buscador de Google, de los tutoriales de YouTube, de la Wikipedia y del copy-paste. En otras ocasiones, busca a terceros para que desarrollen esas tareas a cambio de una suma de dinero irrisoria (o, incluso, gratis). Por este motivo, la calidad de su trabajo no es la que se espera de un verdadero profesional.

9. Falta de ética y moral.

Como se ha mencionado antes, el verdadero objetivo para el vendedor de humo no es resolver un problema a su cliente, sino conseguir su dinero. Por ello, buscará, sin escrúpulos, la forma de sacar al cliente una remuneración lo más alta posible a cambio de un servicio que no vale tal suma de dinero.

Para finalizar, te dejo con “El Vendedor de Humo“, un corto de animación magnífico que caracteriza a estos profesionales del engaño. Espero que lo disfrutes.

¿Alguna vez te has encontrado con un vendedor de humo y tenía alguna característica que no he comentado en este artículo? Si es así, te animo a que compartas tu experiencia dejando un comentario y ayudes así a reconocer a estas personas disfrazadas de profesionales.

Si has encontrado este contenido interesante, es posible que para tus contactos también lo sea. Por ello, te animo a compartirlo.

¡Gracias por haberte pasado por aquí!

Sobre la autora:

Maite Irigoyen  Profesional de marketing que ayuda a las empresas a incrementar sus ventas mediante el desarrollo de una cuidada estrategia de marketing. Ha trabajado para agencias de comunicación y en departamentos comerciales. Alma viajera y creativa, amante del DIY. La constante en su vida es su pasión por aprender y disfrutar de cada experiencia.

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14 comments

  1. Desde luego Maite ¡lo has clavado! Me temo que te ha tocado tratar con más de uno y de dos vendedores de humo en tu vida profesional, para llegar a conocerlos tan bien… Después de este post, espero que ya no se acerquen mucho a tí y te hayas librado para siempre de esos especímenes 😉

  2. Verdades como puños. Solo hay un humo bueno y es el de la pipa de la paz. Así es, cuando se trabaja por un fin menor como es el dinero se acaba viendo el plumero. Estamos en la era en la que prima la rapidez sobre la calidad, de la competitividad, etc. lo que lleva a los atajos.

    Al final, si no existe una causa mayor y esta se sustenta en la honestidad y el interés hacia los otros, los proyectos pueden caer como castillos de naipes…. o no, porque a veces les va bien en términos de dinero, pero mal el términos de moral: que cada uno elija.

    1. Totalmente de acuerdo, Pablo. Muchas veces al vendedor de humo le puede ir bien y es tan sólo él mismo quien puede crear algún remordimiento o sentimiento de culpa… Aunque creo que su pobre calidad ética y moral no se lo permite. Una lástima, la verdad…

  3. Excelente, trabajado y exactas apreciaciones Maite sobre los vendedores de humo. Esas personas carentes de escrúpulos y de ética alguna, se aprovechan de los demás empleando la vieja a la vez que actual fórmula de “yo gano y tú pierdes”.
    Muestran una ausencia total de empatía contigo, le importas un bledo.
    La señal de la cartera me parece muy acertada también, a mí se me acercan muchos de estos, y cuando llega el momento de pagar pago yo, en ese mismo momento descarto esa relación profesional. Hay muchos copypastes por ahí, a mí me han fusilado títulos ( optimismo realista ), frases, conceptos y luego lo veo publicado en el Diario de mayor tirada de Navarra. Cuando indago sobre este profesional en cuestión, los que han asistido a sus formaciones comerciales, me cuentan que con Google, estos amantes del copypaste , han visto la luz. Al final copian, no mencionan al autor de origen, y encima firman con su nombre.
    Sí, en ocasiones veo mucho vendedor del 3 al 4º.
    Enhorabuena Maite!!

    1. Gracias por tu comentario, Iosu. Siento mucho que hayan tenido la desfachatez de copiar tu trabajo y quedarse con el mérito. Por cierto, tenemos pendiente un café o juevintxo, lo que tú prefieras 🙂 Pagamos a medias, jajaja… ¡Abrazo!

  4. Hola… GRACIAS Maite por el artículo…

    En un artículo publicado en uno de mis Blog, en el que relato mi trayectoria de estudios y laboral, compartí cómo tras concluir la carrera universitaria, trabajé para un Vendedor De Humo:

    “No tuvo tantos escrúpulos el Gerente de “AnunciaWebs SL”, emprendedor de la Vieja Escuela (la Vieja Conciencia), quien me disfrazó con traje y corbata, me peinó, y me envió portátil en mano a recorrer los comercios vitorianos, para intentar vender Sitios Web 1.0 (HTML puro) que yo mismo había construido en una tarde, a precios que superaban los 1000€.

    GRACIAS a Javier aprendí que no todo ego astuto se hace de oro vendiendo “mierda” a precio de Trufa. ¡GRACIAS!”

    Claro que también aprendí que:

    “Ahora que estaba respaldado por Honrados Profesionales de las Tecnologías de la Información, y no por un ex vendedor de coches, ¿lograría vender el producto? No me cabía la menor duda. Al Código y Diseño de mis compañeros añadí mi Garantía de Posicionamiento en Google (me comprometía a no cobrar un céntimo hasta lograr el objetivo). Y aunque me quité la corbata no perdí elegancia en las Visitas Comerciales.

    GRACIAS a Dargalo Software aprendí que no todos los profesionales honrados logran sobrevivir siquiera, vendiendo Trufas a un precio modesto. ¡GRACIAS!”

    Ser honesto y ofrecer calidad no es Garantía ni siquiera de supervivencia en el mundo de los Negocios… Por ello puede y suele ser Vital la práctica del Marketing…

    Feliz Presente… Abrazo…

    1. Muchas gracias por compartir tu experiencia, Jose. Hoy he recibido varios mensajes de gente que como nosotros se han encontrado con vendedores de humo y han estado muy cerca de ellos. Nos queda aprender de la experiencia y contarla para poner en alerta a quienes pueden de ser sus próximas víctimas. ¡Abrazo!

  5. ¿Tu no serás una de ellos, verdad? jejeje
    Muy cierto lo que comentas, personalmente estoy un poquito harto de los todologos y “facilitadores” de proyectos. Es impresionante con la crisis la cantidad de “expertos” que te encuentras. Una vez me ocurrió nos contactarán 2 interlocutores diferentes para plantear que desarrollaramos el mismo proyecto… ¡Increhible! Pero cierto…

    Un saludo y enhorabuena por la creatividad del contenido.

    1. Muchas gracias por compartir tu testimonio, Miguel. Me he topado con varios de estos personajes e incluso he llegado a trabajar para alguno. Hablando de este tema, me han llegado a decir que con estas descripciones tenían en mente a algún vendedor de humo con nombre y apellidos. No sé si también te ha pasado algo parecido. Como dices, en los últimos años, este perfil de gente prolifera y hay que estar en alerta para no caer en la trampa.
      Un saludo y gracias de nuevo por participar 🙂

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